

En una economía donde el precio de los combustibles vuelve a generar preocupación, el gas natural aparece nuevamente como una de las principales oportunidades estratégicas del Perú.
El Ministerio de Energía y Minas confirmó que continúan las coordinaciones para concretar la firma de una adenda con Cálidda, un acuerdo que busca ampliar la distribución de gas natural hacia siete regiones del centro y sur del país mediante una importante inversión privada. Aunque el proyecto ha atravesado distintas etapas de negociación y retrasos, el Ejecutivo espera destrabar definitivamente una iniciativa considerada clave para la descentralización energética.
La importancia del proyecto va mucho más allá de llevar gas domiciliario a nuevas ciudades. Detrás de la expansión existe una estrategia orientada a modificar la matriz energética de varias regiones que actualmente dependen principalmente de combustibles más costosos como el GLP, el diésel o diversas fuentes energéticas transportadas por carretera. Las regiones consideradas dentro del proyecto incluyen Ayacucho, Apurímac, Cusco, Huancavelica, Junín, Puno y Ucayali, territorios donde millones de personas y numerosas actividades económicas podrían acceder progresivamente a una fuente de energía producida dentro del propio país.
La inversión proyectada supera los US$550 millones y contempla miles de kilómetros de redes, plantas de regasificación y subestaciones de distribución necesarias para abastecer las nuevas localidades incorporadas al sistema.
Desde la perspectiva empresarial, el proyecto tiene un significado especialmente importante. El acceso a gas natural puede modificar la estructura de costos de industrias, comercios, restaurantes, hoteles, pequeñas fábricas y otras actividades que actualmente utilizan combustibles líquidos o balones de GLP para desarrollar sus operaciones.
Una empresa ubicada en Huancayo o Cusco no solamente pagaría potencialmente menos por energía sino que también podría contar con un suministro más estable y competitivo, siempre que la infraestructura logre desarrollarse conforme al cronograma previsto.
Ese aspecto resulta fundamental ya que durante años, la competitividad industrial del Perú ha estado condicionada por enormes diferencias regionales en el acceso a energía. Mientras Lima y Callao cuentan con una extensa red de distribución de gas natural, muchas ciudades del interior continúan dependiendo de combustibles transportados por carretera, sujetos además a variaciones internacionales de precios y mayores costos logísticos.
La masificación busca reducir precisamente esa brecha, pero existe además un componente ambiental. El gas natural es considerado un combustible de menor intensidad de emisiones frente a otros derivados del petróleo, por lo que su expansión puede contribuir a una transición energética gradual en actividades industriales y comerciales.
No reemplaza por completo la necesidad de desarrollar energías renovables, pero sí constituye una alternativa más eficiente frente a combustibles altamente contaminantes utilizados actualmente en determinadas zonas del país.
Sin embargo, la verdadera relevancia del proyecto está en la infraestructura. Perú posee importantes reservas de gas natural provenientes principalmente de Camisea. El desafío histórico no ha sido tanto producir el recurso, sino conseguir que llegue competitivamente a más regiones. Ese es justamente el cuello de botella que pretende resolver la adenda.
La negociación entre el Estado y Cálidda busca definir condiciones contractuales que permitan ampliar el área de concesión y ejecutar la inversión privada necesaria. Como ocurre con cualquier proyecto de infraestructura de gran escala, la velocidad de implementación dependerá posteriormente de permisos, construcción, adquisición de terrenos y desarrollo de redes.
Por ello, incluso una eventual firma no significará que el gas llegue inmediatamente a todos los hogares. Representará, más bien, el inicio formal de una nueva etapa de ejecución.
Para las empresas peruanas existe una oportunidad interesante alrededor del proyecto; ingeniería, construcción, instalación de redes, mantenimiento, proveedores de equipos, fabricantes de componentes y servicios especializados podrían beneficiarse del desarrollo de una infraestructura energética de esta magnitud.
La expansión del gas no solamente genera consumidores nuevos, también crea una cadena de valor empresarial alrededor de la construcción y operación del sistema.
El contexto internacional vuelve además más atractiva la iniciativa. Mientras los precios del petróleo registraron fuertes fluctuaciones durante agosto como consecuencia de la crisis geopolítica en Medio Oriente, disponer de una fuente energética doméstica adquiere un valor estratégico adicional. Cuanto mayor sea la utilización del gas natural producido en Perú, menor será la exposición de determinadas actividades económicas a la volatilidad de los combustibles importados.
Eso no significa que el gas elimine completamente la dependencia energética del país, pero sí puede convertirse en un elemento importante para mejorar competitividad y estabilidad de costos en varias regiones. La discusión, por tanto, trasciende el ámbito energético. Se trata de un proyecto de desarrollo regional.
Si la adenda logra concretarse y las inversiones se ejecutan correctamente, ciudades del centro y sur podrían incorporar durante los próximos años una infraestructura que hasta ahora estuvo concentrada principalmente en Lima. Ese proceso puede generar beneficios sociales, pero también empresariales.
Más energía disponible significa mayores posibilidades para nuevas industrias, comercios más competitivos y mejores condiciones para atraer inversión privada hacia regiones que históricamente enfrentaron mayores costos operativos.
El gas natural representa una oportunidad que el Perú conoce desde hace décadas. La diferencia será determinar si finalmente logra convertir esa riqueza subterránea en una verdadera infraestructura nacional. La firma de la adenda con Cálidda puede convertirse en uno de los pasos más importantes para comenzar a hacerlo.
Es una prueba
Mantente siempre informado con EJECUTIVO TI y conoce el lado mas importante de la noticia. Somos una plataforma de informaciones relacionadas con la coyuntura económica, el accionar empresarial y desarrollo de la tecnología en el país.
Los derechos son reservados. La información puede reproducirse, mencionando la fuente.
Ejecutivo TI es una publicación de Eficacia AMD.
Developed by